Lluvia
Cuentan los antepasados que
hace varios miles años una familia vivía en una aldea en la punta de una
montaña muy alta, a punto de tocar el cielo. Ellos tenían tres hijas una pequeña
llamada Lina, la otra Marina la cual odiaba a su hermana mayor por ser la más
hermosa de todas, y la mayor Lluvia. Lluvia fue obligada a casarse con Poseidón,
dios del agua. Lluvia no lo quería pues estaba enamorada de un aldeano llamado
Trueno, el cual le correspondía. Lluvia y Trueno estaban destinados a no estar
juntos, ya que Poseidón nunca la dejaría libre.
El padre de lluvia le era
muy fiel a Poseidón porque él le había prometido inmortalidad, por lo que
cuando Poseidón viajaba a Atenas o Creta él seguía a Lluvia, su hija, cada que salía
para cerciorarse de que no se vería con Trueno, pues ellos aprovechaban cada
salida de Poseidón para poder verse y estar juntos sin ningún peligro de que
los sorprendieran. Lluvia era muy astuta, porque se escapaba ya que se daba
cuenta de que su padre la seguía.
A la llegada de Poseidón el
padre le rendía cuentas y le aseguraba que Lluvia no había hecho algo indebido
y que no había faltado a su promesa de serle fiel por el resto de su vida. Poseidón
siempre creía en la palaba del padre de Lluvia, y nunca le pedía explicación
sobre las cosas que había realizado durante su ausencia. Lluvia se sentía tranquila
siempre que Poseidón regresaba y no le reclamaba nada.
Un día Lina la hermana
pequeña de Lluvia, la vio estando con Trueno, ésta salió corriendo a contarle a
su madre, pero afortunadamente Trueno se dio cuenta, la alcanzó y se la llevo a
jugar mientras que Lluvia regresaba a su casa sin que corriera peligro alguno.
Lina se olvido de lo ocurrido y no dijo nada. Pero Lluvia y Trueno sabían que
tenían que ser más cuidadosos en el lugar y momento que se reunieran, pues no
querían que nadie sospechara de sus encuentros amorosos. Ellos estaban muy
enamorados y un día se fueron a lo más lejano de un bosque sin saber que Marina
sospechaba de sus encuentros y fue a
decirle a Poseidón sobre sus sospechas, él por supuesto no le creyó pero le
dijo que si traía una prueba de lo que ella afirmaba le iba a cumplir el deseo
que Marina quisiera, ella estuvo de acuerdo y un día los siguió para ver lo que
hacían cada que Trueno salía de sus labores, Marina sabía que si delataba a
Lluvia, Trueno iba a ser solo de ella, pues su deseo era que Trueno se
enamorara de ella y no tuviera ojos para nadie más, sólo para ella. Marina en
el primer intento falló porque no pudo obtener nada, pero siguió buscando
pruebas en contra de Lluvia hasta que un día se le ocurrió un plan el cual no
le podía fallar.
Le dijo a Poseidón que con
el plan que tenía no le iban a quedar ganas de perdonar a Lluvia. Le pidió que
saliera de su casa y que regresara en una hora. Poseidón accedió, Marina inmediatamente
fue con Trueno diciéndole que Lluvia la había mandado a decir que lo esperaba
en su casa ya que Poseidón había salido y podían estar juntos por un rato,
Trueno cayó ante la trampa de Marina y fue corriendo a la casa de Lluvia, ella
se quedó impresionada al verlo allí pues sabía que si Poseidón lo descubría lo
mataría sin ninguna consideración, él le dijo que había acudido a su llamado y
fue entonces cuando Lluvia se dio cuenta de que era una trampa y le dijo que se
fuera porque Poseidón podría verlo en cualquier momento, él sorprendido salió
pero cuando estaba a punto de irse le dio un beso a Lluvia y en ese momento
llegó Poseidón, sorprendido por la infidelidad de Lluvia decidió encerrarlos
para el resto de su vida para que nunca más pudieran verse. Marina
inmediatamente le pidió que le concediera su deseo, le pidió que hiciera que
Trueno se enamorara de ella para siempre, Poseidón cumplió pero al concederle
su deseo llevaba consigo una maldición, la cual también le afectaba a Lluvia, y
a Trueno. Cada que Lluvia estuviese triste, pensaría en Trueno o por lo menos
recordaría la palabra amor, y su llanto se extendería por todo el cielo, formaría unas grandes nubes y en cada lugar
que una mujer estuviera triste su llanto se derramaría por todo ese lugar.
Y desde entonces se dice que
cada que llueve en algún lugar, el día nublado representa la tristeza y llanto
de Lluvia y cada que truena o cae un rayo se representa el enojo de Trueno
porque Poseidón hizo infeliz a su mujer. Por eso se dio el nombre de Lluvia y
Trueno en honor a la triste historia de amor entre ellos.
Arcoíris
En
un bosque lleno de seres míticos, salieron como cada primavera las hadas a
llenar la tierra de luz y esplendor, pintando las flores con colores alegres y
bellos, dándole el verde al pasto, y otras actividades más para evitar que se
viera oscura y triste, el hada Nidia era la líder, y encargada de asignar las
actividades a cada una de la hadas, ella tenía a su mano derecha, llamada Brisia
y a la menos inteligente y bastante torpe Iris, la mayor responsabilidad recaía
en ellas.
Había
un hada suprema que era la que supervisaba que todo estuviera en orden esa
estación del año, ya que las hadas solo se encargaban de la primavera, no de
las otras tres, por lo tanto el trabajo tenía que ser perfecto, en esos días
que duraba la estación no podía lucir el día sombrío ni oscuro, a excepción de
la noche.
Todo
marchaba bien como cada vez que les tocaba realizar su trabajo, pero un día
comenzó a llover de la nada, todo se torno gris, apenas un rayo de luz se
filtraba a través de las nubes, el hada suprema como era de esperarse estaba
bastante molesta, las mando a llamar, pero ellas le dijeron que habían
realizado cada actividad que les tocaba, no sabían porque estaba pasando eso,
hasta que se les ocurrió que era obra de algún descuido de los dioses, o de los
que se encargan del clima, pero esta explicación no le importó al hada suprema,
pues ella solo buscaba perfección, así que les dio 2 horas antes de anochecer,
si después de ese momento continuaba el día así, sin brillo y luminosidad serían
exiliadas del bosque y nunca más volverían a ver a sus familias, ellas
comenzaron a hacer de todo para evitar esto, a Brisia se le ocurrió poner
flores en cada punta de los árboles para que el brillo de estas contrastara con
lo sombrío, pero esto no funcionó, ya que el agua en un dos por tres hizo que
las flores se empaparan a tal grado de perder su brillo, Nidia como líder se le
ocurrió que si ocupaban los colores con los que pintaban las flores y el pasto,
podían darle luminosidad a los árboles y resolver el
problema pero esto solo fue en vano, porque al estar los árboles tan mojados la
pintura se desvanecería con facilidad, dejando un charco de colores en el piso,
Nidia y Brisia cansadas del esfuerzo agobiante y sobre todo inútil que habían
hecho estaban resignadas a ser llevadas lejos de sus familias, entonces ocurrió
algo sorprendente, algo más extraño que la lluvia, en medio de la primavera, a
Iris se le ocurrió una idea, ella pensó que si había un pequeño rayo de luz que
se filtraba a través de la nube tenía que ser utilizado, así que colocaron
colores en el piso en donde topaba este, colocaron colores: rojo, naranja,
amarillo, verde, azul y violeta, estos, al ser reflejados con el rayo de sol y
la lluvia, formaban en el cielo un maravilloso arco de colores que contrastaba
perfectamente el día oscuro a causa de la lluvia, al ver que la idea había
funcionado las hadas estaban realmente contentas, el hada suprema las felicitó
y les dijo que debían asignar un nombre a ese fenómeno, ya que de ahora en
adelante esa sería la solución cada vez que lloviera y quisieran darle alegría,
luz y color al día, decidieron llamar a ese arco de colores arcoíris, ya que era un arco producto de la idea de Iris. Desde entonces cada vez que llueve y
hay un poco de sol surge un arcoíris en el cielo, señalando que ningún día
sombrío que tenga un poco de luz puede dejar de estar colorido, ya que después
de todo, ese es el gran trabajo de las hadas.
Autores:
Corsino Blas Liliana
De Los Ángeles
Cruz Vera Karen Tania
Reynoso Cadena Daniel
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